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LOS MOLINOS DE DON QUIJOTE |
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Domingo 4 de marzo, 09:0 Zulú. Arcos La Vaguada M-30. Sol y temperatura agradable en ascenso. La tropa esta alineada, la hoja de salida firmada y sin novedad. 09:30 Alfa Mike iniciamos la ruta que nos llevará a visitar los míticos molinos que llevaron al Hidalgo Don Quijote de la Mancha a la locura al ver aquéllos gigantes de grandes brazos moverse de tal manera.
Pero antes otro gigante nos llamó poderosamente la atención. Un amigo nuestro, Valentín, el Cái, anunció cambios radicales en su Xciting, y estábamos expectantes ante tal anuncio. La sorpresa fue tremenda al verle llegar sobre otra cosa nada parecida a su Kymco. De momento era gris, un gris diferente al negro habitual, y aunque ponía letrerillos de “Kymco retificá” (sic) pudimos ver con sorpresa que Cái ha pasado del periodo juvenil a la adultez. Podemos decir que ya es hombre, y eso nos llena de pesar, porque quién animará nuestro foro contándonos sus glorias y tristezas, ¿con quién vamos a poder descargar el estrés del trabajo diario al ponerle a caer de un burro?
En fin, que para el conocimiento de todos y pesar de algunos, he de deciros que Valentín ha hecho feliz a Ninés, y a un gran sector del club. Ha ido al banco, ha ido al concesionario, se ha puesto el tanga de leopardo y echado la manta a la cabeza y se ha comprado una Burgman Executive de 650cc. Amén.
Pero también hubo más sorpresas antes de salir. Sí que las hubo. Nuestro amigo Félix también ha crecido, y digo bien al decir crecido, ya que se ha pasado al grupo Executive de Suzuki y ha dejado los 500cc de su antigua Piaggio por los 650cc de su nueva y flamante Burgman.
Manu y Francis hicieron esta vez de asistencia en viaje en su vehículo, y nuevos socios y antiguos amigos nos quisieron honrar con su presencia y ya todos juntos iniciamos la salida denominada Los Molinos de Don Quijote.
Así que los 60 asistentes en 47 motos iniciamos camino por la A4 hasta Ocaña, y desde allí por la antigua carretera de Valencia hasta Mota del Cuervo. Un tirón de 153 kilómetros a buen ritmo para llegar a tomar un refrigerio de la zona y llenar los depósitos de las motos y de los pilotos e intercambiar impresiones sarcásticas de nuestras respectivas monturas.
¡Ah! Se me olvidaba. Entre Pinto y Valdemoro, al ir a por nuestros querido Manolo y Elizabeth, tuvimos que ponerle la pinza a su montura porque se quedó sin batería, suerte que Manolo e Isa, Rufino y Virginia, y a que nuestra recién estrenada mochila de rescate estaba preparada, pudimos solventar el problema sin más contratiempos
Retomando el hilo de la salida, un rato después la marea roja del McMadrid se dispone a seguir por su itinerario previamente trazado. Ir a los molinos de Consuegra, atravesando antes Campo de Criptaza y poder observar a nuestro paso los complejos lagunares que tan interesantes son, y que Medikata nos explico de manera tan elocuente y detallada. Lo que él no sabe es que se le agotaron las baterías de la emisora, por lo que le hicimos grandes aspavientos ante tan elocuente explicación para su felicidad. Alfonso sabe que es bien apreciado y que es nuestro mejor socio fuera de los límites de la Comunidad de Madrid. Ya sabéis todos los que paséis por Tarancón que allí tenemos a un fiel y buen amigo, junto con Paco alías Sancho Panza al caso, para lo que haga falta.
Y por fin, llegamos a Consuegra. El que relata la presente siempre ha visto sus molinos desde la A4 cada vez que va hacia Andalucía. Toda la vida pasando y viéndolos sobre esa montaña y por fin pude realizar mi ilusión de verlos. En mi casa ya han dejado de llamarme ¡Burro!
Consuegra es un pueblo bien bonito que mantiene un entorno consecuente con la zona, con campos labrados y cuidados dedicados al azafrán y al cereal, y unas casas bien bonitas. Llevan a orgullo tener la situación que tienen y poseer la joya única en la mancha: Cerro Calderico que es donde están sus once molinos y su fortaleza del siglo X construida bajo el Califato de Córdoba. En ella murió el hijo del Cid en dura pugna y batalla contra los Almorávides.
En cerro Calderico contemplamos sus impresionantes vistas, disfrutamos de su viento fresco y agradable que ha movido durante tanto tiempo las aspas de los molinos, hasta que llegó el listo de turno y preguntó ¿Qué nombre tendrán estos molinos? A esta pregunta sólo caben once posibles y únicas respuestas, a saber: Bolero, Mambrino, Sancho, Vista Alegre, Cardeño, Alcancía, Chispas, Caballero de Verde Gabán, Rucio, Espartero y Clavileño.
Tras esta visita que quedará grabada en nuestra retina por lo único de sus preciosas vistas y molinos, iniciamos camino a La Guardia, para visitar las bodegas Martúe. 84 hectáreas de viñedo y unas bodegas muy bonitas y con buen hacer nos abrieron el hambre y la sed. Algún socio estaba deseando hacer disfrutas a sus papilas sobre los caldos de Martúe, pero no pudo ser, ya que la hora de la comida se nos echó encima y tuvimos que conformarnos con una estupenda visita guiada a la bodega y resto de instalaciones.
Ya en la propia localidad de La Guardia, por donde se entra regresando de la A4, al ladito de la gasolinera, tenemos el restaurante El Llano, que regenta Pepe. ¡Que grande eres Pepe! No tuvimos valor a quedarnos ni insatisfechos ni con hambre. Primero nos puso un arroz con liebre que no puedo deciros lo bueno que estaba porque no se lo pudo saltar el pobre animal que acabó en la cazuela, y de segundo Pepe nos sirvió un cordero asado que hizo las delicias de muchos, bueno de muchos no, de todos. Menos mal que el surtido de tartas final nos hizo recordar que con el café había que pedir sacarina por eso de no perder la línea.
Pero aquí no terminan nuestras salidas. En este momento es cuando nuestras mujeres y amigas deciden junto con el incombustible Manu x9, hacernos pasar un buen rato agradable y lleno de risas y buen humor. Es el momento de las Cheers.
Para esta ocasión nos representaron un “remake” de un film de Clint Eastwood que titularon muy acertadamente “La Burgman tenía un precio” Música y puesta en escena totalmente acorde y un final realmente inesperado llenó la sobremesa de un ambiente muy agradable y sanamente divertido.
Tras este breve y buen momento, pasamos a la habitual rifa de premios protagonizada una vez más por el único e incomparable Jesús “El Pater” Ruiz que se hizo con más del 50 por ciento de las rifas en lo que fue, sin duda alguna, una OPA hostil en toda regla contra los restantes afortunados. Así acabamos con que se llevó los mejores premios, y los besos de nuestras Cheers.
Iniciamos el regreso a nuestros hogares, pensando en que nada más iba a pasar, pero hete aquí que por las carreteras pasan siempre cosas raras, unas veces nimiedades, y otras que no acabas a pensar en cómo es posible que ocurran. Nuestro socio y amigo Félix que estrenaba su Burgman 650, tuvo que vérselas con una enorme piedra en mitad de la autovía A4 que le produjo la deformación inmediata de las dos llantas y desinflado instantáneo de sus ruedas. Algo comparado a un reventón al unísono de sus dos ruedas.
Afortunadamente, su larga experiencia y pericia le hizo poder controlar la moto, apartarse al arcén y tras un momento para concienciarse en lo que había sucedido, pararse y agradecer que no le haya pasado a él nada más que un enorme susto. Acto seguido pararon las motos que iban con él y tras retirar la piedra de marras, comprobar que estaban bien, y esperando a que el corazón retome su ritmo normal, llamar a una grúa, que se lleve la moto a taller y a esperar a que se te pase el cabreo.
Nuestra asistencia motorizada en el coche de Manu x9 llevó sin más problemas a Félix a su destino y acabó todo. Bueno, queda la reflexión de qué es lo que hace una piedra de tal tamaño en medio de una Autovía del Estado, y si será este quien se haga cargo de la reparación material de la motocicleta o se hará el largo…
Lo que si podemos decir es que el Mcmadrid es más que un club, es El Club, y que es la mejor acepción para definir la amistad, el moto turismo y las ganas de pasarlo bien.
Salu2 a todos. MC Madrid |